Cuatro ilustradoras para inspirarse y celebrar a la mujer

Cuatro ilustradoras para inspirarse y celebrar a la mujer

/ Cool things

Históricamente, a las mujeres casi siempre se las ha representado en el arte como criaturas de seducción. Esto ha sido así tal vez por tradiciones publicitarias anticuadas, construidas por hombres, que las han reducido a seres hipersexualizados con la misión de dar.

En el pasado, artistas como Klimt representaron todas las formas de la femineidad y el arte moderno ha exhibido a las mujeres de un sinfín de maneras. Sin embargo, hay una nueva generación de artistas muy talentosas que están rompiendo esquemas porque sienten que todavía falta mucho por decir.

Estas cuatro artistas se han propuesto como misión representar a la mujer en todas su multidimensionalidad: como seres diversos e inteligentes, que sienten amor y han vivido pérdidas, que exploran las relaciones, la sexualidad e incluso la moda en el frenético mundo en el que vivimos.

Lejos de celebrar estándares de belleza inalcanzables, poses mecánicas y expresiones complacientes, ilustradoras como la neoyorkina Amber Vittoria están “desmantelando los estereotipos impuestos a las mujeres” y no tienen miedo de presentar las complejidades del mundo femenino mientras pintan una imagen completa de la positividad del cuerpo.

Los personajes de su obra extienden brazos y piernas con una flexibilidad heroica, mientras que una paleta vibrante, predominantemente roja, les permite proyectarse frescas y ligeras en sus generosas extensiones de vello corporal y curvas pronunciadísimas que se muestran con orgullo en lencería, trajes de baño y otras prendas ajustadas.

Orgullosas también y despojadas tanto de ropa como de color son las féminas que dibuja Frances Cannon, cuyas láminas son un lugar seguro para revelar en blanco y negro la identidad queer de sus personajes, las curvas de sus cuerpos y sus funciones vitales, además de ampliar el margen para incluir discapacitados y otras mujeres que se identifican como tal contra toda tradición limitante, un ciclo de auto-aceptación que se cierra cuando los seguidores de esta artista australiana eligen sus diseños para tatuárselos como seña de una idea liberadora.

Todavía más descarnada, la española Paula Bonet va un paso más allá al situar a vulvas y pezones como completos protagonistas del lienzo, que también usa para plasmar embriones en su descarnado testimonio de la realidad a menudo silenciada de las pérdidas gestacionales. Al margen quedaron las nenas de mejillas sonrojadas que la hicieron famosa para dar paso a las féminas que surgen expresivas de brochazos llenos de carácter como lo es la misma pintora, grabadora y artista que también escribe en un tono confrontativo cuyo título más reciente es Roedores. Cuerpo de embarazada sin embrión.

Reconciliadas con su anatomía y con sus ideas, es refrescante ver a la mujer ataviada en vestidos de temporada, usando la moda no para seducir sino como herramienta para expresarse en sus propios términos. Así como lo hacen las protagonistas de la obra de la ilustradora estadounidense afincada en Nueva York Kelly Beeman, que a pesar de mostrarse parcas, logran trasmitir historias de hermandad y empoderamiento en cada una de sus piezas a través de una equilibrada escala tonal, la relajada elegancia de su composición y la riqueza de sus detalles que destacan tanto en acuarelas como en óleos.


Así como nuestros diseños nacen primero como un dibujo en papel, elegimos creer que las ideas que se abordan en el trabajo de estas ilustradoras desbordan cada vez los márgenes del lienzo para recrear en el plano físico la belleza de la expresión más libre en mujeres que desnudan sus pensamientos, colorean su diversidad y no temen expresar las complejidades de ser mujer.